M. Luz Souto – Amor gana - José Ramón
Amondarain
Impacto fue lo que sentí al entrar
en la primera muestra individual que José Ramón Amondarain (San
Sebastián, 1964) expone en la Galería Max
Estrella de Madrid, bajo el título de Amar gana, que
acoge obras correspondientes a cuatro proyectos diferentes de este
autor vasco
En un abrir y cerrar de ojos, pasé de
la realidad cotidiana a un mundo imaginario, utópico, evadiéndome y dejando a
mis espaldas los motivos que me habían conducido a visitar esta exposición. De
repente me encontré paseando por un mundo marino, adentrándome después en un paisaje
lunar, terminando en una fiesta de palabras, donde
miraban calaveras extrañadas por tal algarabía y algunos objetos que formaban
parte de esta fiesta.
¿Simbolizan las obras expuestas de
este artista el pasado, presente y futuro del arte contemporáneo? Un pasado representado
por conchas que JR Amondarain identifica con algunos artistas
que han sido iconos del arte
moderno, contemporáneo y conceptual; colocadas a ambos lados de la sala, sintiendo
la sensación de estar andando por una colorida y luminosa playa de nuestro país,
donde todavía se pueden encontrar algunos de los moluscos que el autor ha concebido
como conchas que encierran la esencia del arte del pasado siglo XX. El presente
lo identifiqué en lo que yo imaginé como una “fiesta de palabras”, es decir,
una fiesta donde las palabras dependiendo de la colocación de las letras que
las componen, no tienen un mismo significando, siendo el espectador que se sienta
invitado a participar en esta fiesta, el que construya “anagramas de
analogías” como a él más le guste, significando los objetos colocados en
pedestales las voces críticas a estas creaciones que el autor ofrece, haciendo
una lectura personal de que todo vale como arte en la actualidad.
En mi imaginación las pinturas creadas por ese autor y que parecen
fotografías en 3D, simbolizan un paisaje lunar, aclarando JR Amondarain que "La fotografía ya no existe. Es una técnica pictórica
más", serían el futuro, un futuro libre del
contagio de los clichés del Planeta Tierra, donde toda creación artística pueda
tener su lugar, asépticas de cualquier dogma artístico, difiriendo de la
opinión del autor que recientemente ha declarado que el arte español tiene un futuro muy negro.
Pero
el verdadero IMPACTO lo sentí cuando abandoné la exposición y me choqué con la
cruda realidad que una hora antes había abandonado; especulando según iba
andando hacía la Gran Vía, si lo que acababa de ver había sido real o una mera imaginación
inducida por las creaciones y técnicas utilizadas por este autor
donostiarra en las obras expuestas en Amor gana,
llegando a plantearme si mis conjeturas daban lugar a una observación personal de
entender la trayectoria del arte contemporáneo.
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