Jorge Barbi un artista que busca evocar sentimientos al
espectador a través de las fotografías de diferentes maneras, mediante un puzle
de cosas que te hará recordar de cosas aleatorias de tu vida, o mediante paisajes
y estructuras, estructuras para algunos raro, y más si tu origen es el contrario
al de nuestro artista, del sur.
Señales de humo, como esa niebla que va ocultando todo lo que toca, haciéndonos olvidar por momentos de cosas, como si el humo se llevará los recuerdos, así comienza la exposición del pintor Jorge Barbi con una obra llamada Humo, una obra con muchas figuras geométricas envueltas en este humo, el humo olvidadizo, la combustión de los objetos como la combustión de la memoria. Esta combustión que acaba con las casas, dejando trozos de madero, trozos de hierro que no se consumen con el fuego, todas estas piezas sueltas las encontramos mezcladas en unas fotografías, con objetos no solo metálicos y de madera, sino con otros, obra del fuego destructor y del humo olvidadizo.
Señales de humo, como esa niebla que va ocultando todo lo que toca, haciéndonos olvidar por momentos de cosas, como si el humo se llevará los recuerdos, así comienza la exposición del pintor Jorge Barbi con una obra llamada Humo, una obra con muchas figuras geométricas envueltas en este humo, el humo olvidadizo, la combustión de los objetos como la combustión de la memoria. Esta combustión que acaba con las casas, dejando trozos de madero, trozos de hierro que no se consumen con el fuego, todas estas piezas sueltas las encontramos mezcladas en unas fotografías, con objetos no solo metálicos y de madera, sino con otros, obra del fuego destructor y del humo olvidadizo.
La cueva, una cueva abierta al aire libre, es curioso como
Jorge Barbi quiere enseñarnos unos objetos dentro de una cueva y mostrándonos una
salida al exterior, parece que quiera decirnos que dejemos atrás objetos, los
recuerdos y salgamos al exterior, a la realidad, un concepto complejo y que
será interpretado de distintas maneras por diferentes observadores, al fin y al
cabo el significado se lo da cada persona, cada persona que mezcla recuerdos y
experiencias al observar una obra, de alguna manera quiero pensar que todos los
artistas intentan llegar a tu interior, evocarte sentimientos que te hagan
disfrutar de la exposición.
Llegamos a los productos, los productos del azar, de la
necesidad y del juego, un concepto ya muy claro, unas fotografías donde todas
cumplen su papel, productos del azar vuelve a aparecer otra vez este fuego y su
humo, el de como por el azar crea figuras al encontrarse el fuego con la madera
y un objeto por medio, o como un excremento de un pájaro puede hacer un dibujo,
al fin y al cabo son productos del azar como bien se llama la obra, como con
cualquier cosa se puede formar algo artístico, sin irnos más lejos la propia
naturaleza hace esto siempre dejándonos extraños y artísticas obras de arte,
una generación del mundo algo extraña y enigmática. La necesidad, nos muestra como el hombre ha
necesitado y necesita a lo largo del tiempo algunas cosas necesarias para vivir
y sobrevivir a lo que a veces puede ser un sin vivir, vemos diferentes fotos
que muestran por ejemplo un muro de piedra hecha para el hombre para conducir
al lobo a un lugar para poder matarlo o para poder proteger a sus animales de
estos lobos, necesidad del hombre de tener una casa…
Por ultimo productor del juego, este juego que podríamos combinarlo
con las otras dos obras, pues el juego es a su vez un producto del azar en
ocasiones y un producto de necesidad, la necesidad de mantener nuestra mente
alejada de pensamientos, necesidad de hacer ameno momentos de aburrimiento, no
solo vemos juegos en sí, también vemos por ejemplo una pared con escritos en
ellas, con frases que deja la gente, algo que parece que hacen para dejar
grabado un recuerdo perpetuo, un recuerdo que puede que el humo también se
lleve y no deje más que los restos de lo que un día fue un producto de la necesidad,
del azar o del juego, pero nada es eterno y como con el fuego y el humo todo se
consumirá y se esfumará.
No hay comentarios:
Publicar un comentario