domingo, 17 de noviembre de 2013

¡O nos mudamos o este país lo reformamos!

“La casa desolada” L.M.E es el nombre de la nueva exposición de Florentino Díaz (Cáceres, 1954) expuesta en la Galería Astarté de Madrid. En estas obras escultóricas hechas de madera reciclada de puertas, acero inoxidable y caucho se esconde en realidad una gran crítica social de lo que España está viviendo en estos momentos.

Por las habitaciones de la galería, que también era una casa, pero ambientada para este tipo de actos, había esculturas de acero inoxidable y sillas “volando” por la pared. Y algunos de sus monos de trabajo que uso mientras creaba las obras, en uno estaban puestas las iniciales L.M.E las mismas que aparecen en el título de la exposición y en otro estaba el mapa de España hecho de cubiertos de metal.

Las esculturas fabricadas con trozos de madera que se asemejan a maquetas como las que hacíamos cuando éramos pequeños, son casas, con sus sillas, mesas y camas. Pero están desoladas, como si dentro de ellas ya no se pudiera vivir a gusto, o simplemente no se pudiera vivir. Hay que dar gracias de que tenemos aún un hogar donde vivir, donde poder descansar, reflexionar sobre nuestros problemas o disfrutar con la familia. Porque ahora muchos ya no lo tienen y es gracias a las altas hipotecas y problemas en los que estamos sumergidos los españoles. Tal vez es eso lo que quiere comunicar el artista con todo esto.  Pero dentro de algunas de estas casitas aparece un personaje, la cara de un hombre con gran nariz que nos recuerda a un viejo personaje del tebeo español, Filemón. Este mismo personaje es también el que aparece en numerosos cuadros colgados en la pared de la estancia. Estos cuadros están hechos con una técnica mixta de madera y fotografía y en ellos están destacados con grapas algunos elementos. Dentro de ellos encontramos lugares como salones de casas o despachos y en casi todos está presente Filemón hecho con grapas. Lo que nos lleva a pensar que pueden ser los lugares en los que los políticos tienen sus reuniones o en donde los jefes despiden a sus empleados.

Otras de las obras que podemos encontrar en las paredes de la galería son de nuevo estructuras hechas con trozos de madera pintados,  algunas con palabras y mensajes. Esta obra es sin duda la que más refleja la crítica de Florentino hacia la sociedad de hoy en día, hacia la España de paro, corrupción y precariedad en la que estamos viviendo. En ellas hay siluetas de hombres con maletín, que se asemejan a los peces gordos de la política y los negocios, los mismos que nos están haciendo caer en picado, los que no nos dan soluciones para salir de esta crisis que ya cansa a más de uno y obliga, como al artista de la exposición, a expresarnos y a decir lo que sentimos por este país, si es que se puede llamar así. Pero no estoy aquí para criticar a España, ya que podría seguir perfectamente, sino para acabar de explicar esta exposición. La cual me ha gustado mucho porque es una forma original y un tanto irónica de expresar lo que muchos sentimos y no somos capaces de expresar en el arte, que es lo que ha hecho Florentino Díaz, por eso muchos se sentirán muy identificados con ella.

Por Marta Palomares.



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