No hace mucho visité la galería de arte contemporáneo
“Astarté” a fin de visitar la nueva exposición de Florentino Díaz. Un artista que a pesar de llevar un tiempo en
silencio tiene una larga trayectoria, y que vuelve a hacer gala de su humor y
su ácida ironía a través de los cuales critica los males de la sociedad actual.
El nombre de esta exposición es “La casa desolada”. A través de ella podemos
ver el descontento que sufre el artista hacia el Estado y la sociedad española
en general aunque todo ello bajo la comicidad que le caracteriza. El tema
central es de denuncia social, como ya hemos mencionado, tema con el que a raíz
de esta infatigable crisis por la que pasa el país hace que te sientas
identificado, ya que se ha convertido en uno de los principales problemas de la
sociedad española. La muestra de estos pensamientos la refleja en todas las
esculturas de madera de la exposición, en las pinturas e incluso en los propios
títulos de las obras podemos apreciar la disconformidad del autor. En la
exposición entre otras cosas vi pequeñas casitas, quizá de ahí venga la idea de
exponer en un galería que pareciese una especie da casa privada a la cual
tienes incluso que llamar al timbre para entrar, esto puede ser una metáfora
que ha utilizado el propio artista al elegir ese lugar para su obra. Están
hechas de madera pero de trozos sacados de caja de fruta una idea que me gusta,
ya que es material reciclado lo cual es algo muy bueno y también me hace
plantearme una cosa hasta qué punto estaríamos dispuestos a llevar el arte, es
decir, ¿podríamos considerar arte cualquier cosa que encontrásemos en la calle
sin más? ¿O simplemente estemos ante una nueva forma de entender el arte bajo
el mundo del reciclado? Además de plantearme estas cuestiones también la débil
estructura de estas construcciones me hacen ver que no llevan consigo una gran
carga de crítica. Dejando las reflexiones aparte a cerca de sus obras en
madera, observamos otras casas que nos resultan divertidas debido a la
disparidad de los elementos que la forman y al surrealismo que las caracteriza,
el autor consigue sacarnos una pequeña sonrisa a pesar de estar observando la
amarga crítica social de la que se vale el artista en la exposición. Esta serie
de casas son denominadas “casa moralizantes”, por todo el contenido
significativo que acogen.
Aunque no hace referencia explícita de los temas que está
denunciando, el espectador consigue sacar en todo momento rasgos y similitudes
con la actualidad, de forma que se siente involucrado en cierto modo, por
ejemplo la silueta de un hombre trajeado con un maletín, idea que en nuestra
mente nos remite rápidamente a la idea de la clase dirigente como auténticos
ladrones con corbata.
Hace continuas alusiones a la situación social de España,
una España cada vez más rota, esta idea la vemos representada en la maqueta que
hace de un mapa del país en otra de las salas, en la que vemos un país
fragmentado, un país que ha perdido su unidad debido a las desavenencias
económicas. En esta parte de la exposición el artista nos deja tres iniciales
misteriosas LME, de las cuales no he
sido capaz de sacar su significado aun, es algo que solo él sabe.
En esta muestra del artista podemos ver su creatividad al
ver una serie de fotografías con grapas por ejemplo, una idea que consideraría
original. Por lo que podríamos concluir diciendo que Florentino Díaz nos
muestra una realidad cercana y cada vez más desoladora, de forma humorística
consiguiendo romper en parte con la seriedad del tema al que somete sus obras.
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