ALMAS QUE SE EXTINGUEN
Crítica de la obra de Jorge
Barbi, Señales de humo por Andrea
Ferruz Tudela
Almas que se
extinguen, como la de Jorge Barbi, esas almas que miran a su alrededor con una
mirada romántica. Su forma de ver nos recuerda a la de nuestros abuelos,
aquellas personas sabias que nos recuerdan con sus historias y chascarrillos que
existe un mundo más allá del mundo ajetreado en el que vivimos, y que debemos
ver que no sólo existen los horarios, el reloj y los atascos.
Las ideas de Barbi
aunque muchas veces ha empezado ha plasmarlas no siempre han llegado a buen
puerto, pero el no se a frustrado por ello y no le han causado ningún trauma
como a muchos de nosotros nos hubiera
pasado. Barbi ha sabido reutilizarlas y enfocarlas en otra dirección sacándolas
provecho, cosa que caracteriza a su generación, la generación de la posguerra,
que cuando eran tiempos de penuria y lo
pasaron tan mal tenían que reutilizarlo todo, si no servía para la función que
tenía inicialmente, ya serviría para otra cosa. Esto lo veremos en las fotografías
de fondo negro y en la serie de fotografías expuestas a modo de mosaicos.
Jorge Barbi no vive
con prisa y sabe apreciar las cosas más sencillas, pero que pueden ser iguales
o más bellas que cualquier otra obra de
arte de un museo. Para crear prácticamente toda la exposición Barbi irá
paseando por su Galicia natal recolectando con su cámara a lo largo de muchos
años ese “arte natural” como el mismo denomino cuando asistimos a la
presentación de su exposición en la Galería Bacelos, Madrid.
Cuando nos presenta
este arte natural nos distingue entre tres formas diferentes, la que ha llegado a forjarse por necesidad,
la que a nacido por pura diversión o juego, y la tercera que aparece por puro
azar.
Comparto con este
peculiar artista muchos puntos, pero el más importante es el que a mi me
transmitió con la simplicidad de su obra, la idea de que no es necesario crear
una obra de arte como “ la fuente” de
Duchamp, los “fusilamientos del 3
de mayo” de Francisco Goya, o la Sagrada Familia de Antonio Gaudi, si
igualmente paseando por las playas de Galicia por donde pasea Barbi nos podemos encontrar con una “ cagadas” de gaviota con forma
antropomórfica que se han hecho de forma azarosa ,o también con unas botellas
de plástico rajadas y con esa parte levantada, colocadas boca abajo dentro de
un palo haciendo la misma función que un molinillo de viento realizadas por
diversión, o los restos de muros en una colina realizados hace mucho tiempo por
el hombre para dar caza a los lobos antiguamente construidos por necesidad.
Pues todas estas cosas nos llevan a una serie de preguntas; ¿Por qué? , ¿Cómo
se habrá llegado ha hacer esto? y puede que la más importante ¿A todas ellas se
las puede llamar arte? , ¿A cuales si? y ¿A cuales no?.
Esta exposición se llama señales de humo, Barbi nos explico que quería llamarla "humo", pero que
este título ya lo había utilizado una buena amiga suya en otra exposición. Y
pensando, se decidió en ponerle señales de
humo, y en mi opinión ha sido un gran acierto pues todas las imágenes que
el artista gallego nos muestra en ella, nacieron hace tiempo, pero han llegado
hasta nosotros sin el primer significado que poseían, ahora son sólo el eco de
lo que fueron en su origen. Como el humo avisa de que en algún momento, en
algún sitio hubo fuego
No hay comentarios:
Publicar un comentario