CRITÍCA DE FLORENTINO DIAZ
Paloma Simó
La galería madrileña “Astarté”,
nos presenta al artista extremeño Florentino Díaz con la última de sus
exposiciones denominada“La casa desolada”,
en la cual nos presenta su particular visión de la sociedad actual en nuestro
país. El titulo de la exposición hace referencia a la situación económica y
social de nuestro país como consecuencia de la crisis que afecta a
prácticamente todo el planeta, así como la difícil situación de la clase política debido a la corrupción y escándalos
en que se ha visto envuelta en los últimos años. Algunas obras de la exposición
hacen referencia a los famosos personajes del cómic español mundialmente
conocidos como son Mortadelo y Filemón, creados por el genial autor español Francisco
Ibáñez, haciendo mayor hincapié en la figura de Filemón. Uno de los motivos
prácticamente omnipresente en todas las obras de la exposición son elementos de
mobiliario casero como son las sillas y las mesas, llegando a aparentar una obsesión del autor con este
tipo de objetos, representándolos en
diversos tamaños, colores, formas y materiales. En sus diversas obras
predominan materiales como la madera, descubierta por el propio artista en
cajas de frutas y puertas de siglos de antigüedad encontradas en contenedores;
el acero y las fotografías ocupan un espacio más reducido pero no por ello de
menor importancia, algunas fotografías tienen plasmados dibujos realizados
mediante grapas. A simple vista la exposición no alberga un orden aparente, los
objetos han sido colocados de manera beneficiosa para el espectador ya que de
este modo pueden observar las obras con mayor claridad e intentar comprender
que nos transmite Florentino con ellas. Sin lugar a dudas intenta mediante sus
obras sintonizar con los espectadores de la calle, que están sufriendo todo lo
descrito por el artista. Podemos observar, como desde la primera hasta la
última de sus composiciones, intenta criticar y denunciar como de la noche a la
mañana por culpa de determinados personajes de la política nacional y mundial,
millones de personas han sufrido las nefastas circunstancias ocasionadas por
estos personajes.
Realiza con gran maestría una
retrospectiva con la obra “Aquellos
tiempos…” en la que recuerda de
manera melancólica, mediante las fotos, los momentos “buenos” antes de la
situación actual, y como plasma mediante las formas creadas con las grapas
cuchillos o martillos, haciendo una similitud al momento en el que acuchillaron
de manera simbólica los buenos tiempos convirtiéndolos en desastrosos para
determinadas personas ajenas a los personajes que manejaban en este momento los
hilos del poder. Tras ver esta exposición y reflexionar sobre ella, pienso en
una de las múltiples frases míticas de Michael Jackson, en “Para mi el mayor de todos los pecados es recibir un don y no
cultivarlo, ya que el talento es un regalo divino”, supongo que Florentino, al igual que pensaba
el rey del pop, decidió aprovechar su don divino para entender la actualidad y
saber plasmarla con la mayor realidad posible, desde su punto de vista
particular, intentado llegar a la mente y el corazón de los ciudadanos de a pie
que visitaran su obra.
Me gustaría añadir para concluir
que en mi opinión Florentino, sin faltar al respeto, es un incongruente y un
hipócrita. Su obra tendría el valor que transmite, si de verdad quisiera que su
obra estuviera inspirada y dirigida para ser comprada por españoles en paro. Se
basa en las penurias de la clase baja y media para aprovecharse de la
compensación económica de la alta sociedad. Si alguien pensaba en comprar
alguna de sus obras, que se prepare para pedir un crédito, ya que el precio
mínimo de sus obras es de 2000€. Menuda barbaridad.
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