María Maldonado Puig
Es como si fuera una pizarra, con garabatos y gráficos aleatorios. Para
Jorge Barbi la tierra es una incógnita, “Terra incognita” como escribe él en
una lápida de su primera obra. No solo la tierra es una incógnita, sino la
vida, no sabemos dónde vamos a estar en un futuro, que trabajo tendremos, ni
como seremos cada unos, ni siquiera si seguiremos aquí… Poco a poco cada uno va
tejiendo el tapiz de su vida, tomando sus propias decisiones, en conclusión preparándose
para un futuro. Como la primera obra de Barbi que nos muestra las beses que hay
que tener para luego formar diferentes objetos o conceptos. Es elegir las
herramientas necesarias para poder construir los planes de cada uno. Por ejemplo
Barbi dibuja escaleras, lápidas, volcanes, etc.
En las siguientes tras obras acumula en montones diferentes
objetos. En la primera imagen objetos oxidados como herraduras, alicates,
pinzas de pelo… En la siguiente palos y materiales de madera. Y en la última
diferentes esencias de color como canicas, muñecas, conchas y lápices.
El artista en la siguiente obra nos muestra una composición de
diferentes cosas como un caballo de piedra, figuras de hombres hechos con
hierros o un tirachinas oxidado. Con esto Barbi nos demuestra que hasta las
cosas desechables se pueden usar para hacer obras de arte. Que no todo lo que
utilicemos es inútil. Vuelve a aparecer el humo, humo que tanto inquieta a
Jorge Barbi. Significado de la fugacidad de las cosas, lo poco que duran los
momentos, y lo poco que dura la vida.
Al haber creado un nuevo tipo de arte con cosas desechables, es
como si el artista hubiese reciclado todos sus materiales y convertirlo en algo
nueve y bello. La nueva exposición esta oculta, en una cueva o en un sótano,
preparada para poder ser expuesta en una galería de arte, concretamente en la Galería
Bacelos de la calle Doctor Fourquet número 6. Una vez allí expuesta crea cierta
admiración inquietante al espectador, contemplando los resultados de Barbi con
su arte reciclado.
La obra conceptual de Jorge Barbi incorpora reflejos trascendentales
que acercan al artista a la mística a través del azar. Esto se demuestra por
ejemplo con los excrementos de gaviota. Como Barbi es capaz de percibir mas
allá de lo que es, una forma humana. También captamos como enfoca su arte Barbi
con la muerte, fotografiando una lápida con las letras caídas simbolizando la
propia muerte del espectador. También observamos las cruces cristianas con los
palos, como las producidas por el humo que expulsan los aviones. En cierto modo
aquí el artista mezcla su inquietud por el humo y sus dudas sobre la vida
posterior de la muerte, dando a entender al espectador que ambos están relacionados.
Ésta relación es porque el humo se disipa rápido, y muy pocas personas son
capaces de apreciarlo, pero es tan real como que la muerte siempre llega, al igual
que la Cruz que simboliza el cristianismo, no todo el mundo cree en ella pero
existe.
En sus últimas composiciones de fotografías nos muestra la intromisión
del hombre en la naturaleza, que nos puede recordar a la exposición de Manuel
Vilariño con las herramientas de los hombres junto con los animales muertos y
disecados. En la exposición de Barbi aparecen espantapájaros, fosos de piedra
hechos por el hombre y chicles de niños pegados ordenadamente en una roca. Barbi
termina la exposición aludiendo a las personas mayores y jubilados.
Terminamos la crítica nombrando el titulo de la exposición de
Barbi: “Señales de humo”, “tan efímero como el lenguaje de los apaches” Jorge
Barbi.
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