jueves, 10 de octubre de 2013

LUCHA DE TITANES: BARBI VS CRONOS

"La materia no se destruye sólo se transforma" decía el físico francés Antoine Lavoisier en su "Ley de la conservación de la materia", y el artista gallego Jorge Barbi parece estar completamente de acuerdo con esta afirmación puesto que su obra, expuesta en la galería Bacelós, está formada principalmente por fotografías a materiales de los que se deshizo a lo larga de prolífica carrera. Donde la mayoría de las personas ven restos de objetos inservibles y cosas curiosas en las que no nos fijaríamos demasiado, Barbi ve arte. Él mismo reconoce que podemos considerar sus fotos como arte o como cualquier otra cosa, pero lo que no podemos negar es que estas obras son parte de su vida y de la nuestra.
La exposición está compuesta por dos partes, la primera son tres fotografías de metales herrumbrosos, oxidados, inútiles, que Barbi recogió de las playas gallegas que se recorre de manera casi diaria en busca de elementos que emplear para su trabajo. Otra foto muestra un montón de objetos descolocados en una especie de caverna en cuyo interior el sol proyecta sombras, creando una imagen de gran parecido a la idea de Platón de que esas cosas no son más que burdas imitaciones de los objetos auténticos que se sitúan a la salida de la caverna.
El segundo grupo está dividido a su vez en tres partes, cada una de ellas representan situaciones, lugares u objetos creados por diversión/juego, necesidad o azar, ya que según Barbi, todo lo que existe en la vida es debido a alguna de estas tres opciones. En "Producto del juego" encontramos chicles pegados en paredes, objetos punzantes que habían pinchado ruedas, restos de un concurso de espantapájaros y las últimas cenizas de una hoguera de San Juan, imágenes que hemos visto miles de veces en nuestra vida diaria, a las que nunca hemos dado la más mínima importancia y que han sido producidas por mera diversión, sin ninguna clase de obligación, el placer por el placer. "Producto de la necesidad" reúne cosas tan dispares como estacas para un vallado, fosas de lobos (2 muros que convergen en un foso redondo) o un espantapájaros, elementos necesarios para proteger terrenos, ganado o campos de cultivo de la naturaleza y el propio ser humano. "Producto del azar" se presenta como la compilación de fotos más curiosa de toda la exposición, improntas de objetos tras un incendio en su propia casa, trozos de jabón mordisqueados por roedores, excrementos de gaviota con forma de figura humana (perteneciente a un conjunto de fotografías no expuestas en la galería Bacelós) y surcos formados riachuelos que simulan bosques sombríos, todo ello sin ningún tipo de intervención por parte del hombre.

"Señales de humo" es un pequeño homenaje de Jorge Barbi a la paciencia y al propio Barbi, por sus 22 años de espera, de recorrer playas, bosques y campos en busca de lo cotidiano y llamativo, tratando de hacer inmortal todo aquello que desaparecerá sí o sí en un tiempo no muy lejano. Con esta exposición se hace justicia con un artista al que le gustan que las cosas perduren en un mundo en el que todo es efímero, y más las obras de los artistas que se enfrentan a un olvido inmediato tras su presentación a un público que sólo se preocupa por el consumo masivo y continuo. "Señales de humo" es un título perfecto que representa de forma precisa todo lo que la exposición alberga, un canto al taoísmo y especialmente a su segundo ideograma, el de la longevidad, una vez que se es feliz lo importante es perdurar para siempre.

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