Crítica a la
exposición de Florentino Díaz, por Diego Acevedo de la Morena
El otoño
además de la caída de las hojas trae consigo la apertura de múltiples
exposiciones de arte. El extremeño Florentino Díaz no se queda atrás y presenta
su nueva exposición en la galería Astarté. Es la primera vez que esta galería y
el artista colaboran juntos.
La magnífica y
moderna galería situada en el centro de la capital madrileña acoge una obra un
tanto destartalada. Las piezas que Florentino Díaz expone en esta ocasión están
hechas con materiales reciclados. El nombre de la muestra es La casa desolada, LME. Por tanto, trata
(al igual que ha hecho frecuentemente a lo largo de toda su carrera) el tema de
la casa o del hogar. De este modo a lo largo de toda la visita contemplamos
multitud de pequeñas casas de muñecas que el artista ha hecho. Las casas son de
madera, con piezas extraídas de todo tipo de lugares: desde cajas de fruta
hasta puertas del Hotel Palace. Son casas estropeadas, que contienen mensajes
en ellas. Estos mensajes son reivindicativos políticamente y son el auténtico
fin de la obra. En la exposición encontramos otro tipo de elementos como
esculturas metálicas. En palabras del autor, reflejan la casa como santuario,
como ese oasis de paz, tranquilidad y felicidad en el que se convierte la casa
cuando retornamos a ella después de un día duro de trabajo. Sin embargo, estas
estructuras de metal de muy diverso tamaño tienen pinchos o pequeños barrotes,
lo cual nos refleja la dificultad que cada vez más tiene los españoles para
poder acceder a ese espacio de la vivienda propia (nuevamente nos topamos con
el mensaje político que nos quiere transmitir el creador de las piezas).
En la
exposición no solo está presente el arte escultórico, también tiene lugar el
arte de la fotografía aunque en menor medida. Las primeras fotografías que
divisamos en la galería nos muestran un traje que él emplea para trabajar,
reflejando otra vez que Díaz es una persona comprometida con el reciclaje. También
en formato fotográfico encontramos la que según mi parecer es la mejor obra y
más curiosa de toda la muestra. Se trata de una serie de pequeñas fotografías
en blanco y negro sobre las cuales el artista ha introducido grapas, otorgando
brillo y originalidad a las fotos. Cabe destacar la presencia en esta
exposición de dos de los personajes más representativos del cómic español. Son
nada más y nada menos que Mortadelo y Filemón, creados por Francisco Ibáñez en
1958 y grandes referentes de la cultura del siglo XX en España.
Llegados a
este punto, toca tratar sobre el verdadero significado de la obra. Ya el propio
título nos avanza por dónde van los tiros en la exposición. Las siglas L.M.E
quieren decir La Marca España, algo que Florentino Díaz parece aborrecer. El
artista incluye en sus casas de madera frases como “Soy español, en el paro
estoy”. Díaz crítica a España, así como su política. Es ésta la verdadera
intención del extremeño, esta dimensión de crítica política es la que aporta
valor a la exposición y le da un significado. Por tanto, nos refleja que este
artista no sólo busca la rentabilidad económica, sino que también quiere calar
en el público que la vea. En conclusión, la visita a la exposición de
Florentino Díaz puede dejarnos en un principio fríos, ya que si nos fijamos
estrictamente en las obras no son más que materiales reciclados. No obstante,
tenemos que trascender a la obra y ver su dimensión de crítica y rebeldía. De
este modo pasará de ser una exposición “pobre” a ganar vida y un claro mensaje
político.
No hay comentarios:
Publicar un comentario