El “todo” y el “nada” no tienen significado
Loreto Sáenz de Sta. Mª Larrea
Me pregunto si todo lo artificial es una falsedad
transformada en verdadero, puesto que hoy todo en la vida es artificial, aunque
en ocasiones maravillas artificiosas. Respeto al inventor de las escaleras,
pero no entiendo en qué momento se le ocurrió que no cabíamos en la corteza
terrestre y debíamos habitar un segundo nivel, un tercero, un cuarto. Y no
quiero imaginar cuando ya no existamos porque a lo mejor se inventan edificios más
altos que la torre de Babel y en lugar de llegar al Cielo, molestamos a los
extraterrestres. De hecho seríamos nosotros los extraterrestres.
Pese a esto, al entrar a la exposición de Jorge
Barbi observé en la primera obra, estudios y humo. Un humo que sale de la
incomodidad del hombre al darse cuenta de su conflicto interno del desgaste
futuro; y otro humo que nos habla de la contaminación que el hombre hace que
evita, pero sigue generando. Es decir, un humo de caos que puede incluso ahogar
a alguien. Sin hacer símiles hacia monstruos, se derruye un hábitat animal y
nadie se entera, y además se planea. Yo vi bocetos en Barbi de construcciones,
además de ver salir humo por las alcantarillas de Nueva York, y la gente sigue
corriendo con unas orejeras de caballo que solo les deja mirar hacia delante.
Sigo avanzando por la sala y veo una montaña de
materiales de hierro que han estado abandonados. Y otra vez, siento cómo un
vientecillo me entra al estómago y me dice que un día yo también me desgastaré,
como un tornillo. Entonces, si nuestro fin es gastarnos, ¿por qué estoy aquí?
Asique lanzo una roca al cielo, y reflexiono. Llego
a la conclusión de que todo es arte, por lo que si todo es arte, nada será
arte. (Por si alguien busca una explicación más matemática, la daré: si
multiplico un menos por otro menos nos da como resultado un más). Bueno, pues
si absolutamente todo se consume y se desgasta, ¿quiere decir que nada se
consume y se desgasta? Me resultan palabras que han perdido todo su significado
después de haber visto las obras de Barbi.
En las tres “reuniones” de escombros, maderas y
hierros hay momentos precisos y únicos completamente desorganizados en un
subconsciente físico, pero en un segundo de sueño los ordenamos y podemos
situar una barbie en una estantería, y
el cráneo de un ciervo colgado en la casa del pueblo.
Lo natural y lo artificial, lo verdadero y lo falso,
se trata de cómo formamos hasta en una cueva, sumas, números, ciencia absurda,
orden desorganizado, control, en definitiva: razón y razones. Mientras Grenouille, se queda en una cueva durante años de forma tranquila, otros
están durante quince minutos en el campo pensando que pierden el tiempo.
En esta sala podemos ver cómo la naturaleza, con una
sutileza muy poco ingenua, nos lleva al fin: una caca de pájaro como sangre de
muerte o caracoles en la pared como disparos de bala. Es verdad que esta composición
de fotografías lleva el nombre de Productos
del azar, pero desde luego que todo pasa por algo. Todos tenemos final y
también finalidad.
Por último la obra Producto del juego, que llama
juego a cosas que no lo son, pero que queremos hacer que sí. Para que lo
artificial y falso tenga un sentido, sea divertido y pase desapercibido. Asique
de forma curiosa, el hecho de que maten animales y plantas para luego imitar
sus formas y dibujarlas en paredes, me recordó a algo que leí que dice: “algo
no va bien en una sociedad que va al gimnasio en coche para montar en una bici
estática” (Bill Nye).
No hay comentarios:
Publicar un comentario