crítica a la exposición de Jorge Barbi por Marta Paramo
Como es su
estudio? De donde saca su inspiración? Que considera usted que es el arte? Ante
una entrevista como esta Jorge Barbi no tendría más que enviarnos a la galería Bacelos
Madrid de la calle Doctor Fourquet donde las reflexiones del artista sobre el
origen y el fin de una obra de arte, el proceso de creación y la concepción de
la obra en si se plasman en fotografías fruto de su necesidad de expresar
pequeñas obsesiones.
Todo comienza en
un blog de notas, dibujos, medidas, planos, bocetos, ensayos de perspectivas, esbozos
de escaleras, sombras, formas… podría ser desde el cuaderno de un arquitecto hasta
el conjunto de hojas en sucio de un artista, un cosmos de ideas que aunque cueste
creerlo mas tarde se convertirá en aquello que todos llamaremos arte y
halagaremos al otro lado del marco. Como todos sabemos este es el origen de una
obra pero, y el final? Restos. Restos de madera, restos de piezas inservibles,
tuercas, hilos, juguetes, herramientas ya gastadas y oxidadas, aparentemente
sobras inútiles de un proyecto acabado, aparentemente, puesto que esto no ha
hecho más que empezar. Jorge Barbi es capaz de resucitarlo, darle vida,
guardado en un desván, como en una cueva, del que consigue sacarlo hasta quedar
expuesto en las paredes de una galería. La obra de arte no es solo el producto
final, sino también este universo de ideas que quedaron entre las páginas de un
cuaderno, materiales usados y amontonados como basura que dependiendo de con
que ojos se miren pueden pasar de un simple deshecho a una serie de fotografías
realmente dignas de ser admiradas. Esto es lo que consigue Barbi, cambiar nuestra
forma de mirar, de mirar el arte e incluso el mundo.
Un bombardeo de fotografías,
producto del azar, como lo llama el artista, y por mucho que nos impresione no ha
sido necesaria una mano ingeniosa ni creativa para generar el motivo de estas
imagines, pura suerte, y a nosotros solo nos queda la misión de saber mirar
para encontrarnos con que hasta en un excremento de gaviota se puede esconder
otra imagen más allá de la primera impresión, como quien juega a buscar dibujos
en las nubes y estas, grandes artistas, nos ofrecen un increíble repertorio del
que ya hemos dicho producto del azar.
Más fotografías,
en este caso producto de la necesidad, ya no es la naturaleza la que fabrica sino
el hombre, animal lleno de necesidades, quien sale al paso dejando obras en las
que queda patente su ingenio como es el caso de los espantapájaros. Por último
una serie en la que podríamos incluir las dos anteriores, producto del juego. En
ella se entremezclan la necesidad y el azar, esto es el juego para nosotros,
algo imprescindible y a la vez azaroso en la mayoría de los casos. Y me atrevería
a decir que estos tres títulos que Jorge Barbi ha dado a sus series fotográficas,
producto del azar, el juego y la necesidad sintetizan a la perfección el arte,
son estos los ingredientes fundamentales para una buena obra.
Señales de humo
que pueden pasar desapercibidas, que pueden desaparecer sin ser interpretadas,
como dice barbi se necesita un indio amigo que nos descifre el mensaje, una
manera diferente de ver el humo como algo más que un simple indicio del fuego,
una manera diferente de ver las cosas como algo más que bocetos, restos de
madera, espantapájaros o excrementos de gaviota.
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