martes, 29 de octubre de 2013

La muerte marítima

A golpe de toque marino entramos en una exposición llena de unas conchas con un nombre abajo, mientras vas caminando vas relacionando nombres y tus ojos van dirigido al nombre de Picasso, el pintor malagueño y uno de los principales pensamientos que pasa por tu mente es, Pablo Picasso, Málaga, mar y crees relacionar este nombre con el mar, pero es un mero pensamiento sin más porque los demás artistas no tienen relevancia con el mar, otro pensamiento que te puede pasar es el de relacionar la tonalidades de estas conchas con los artistas, como es el caso de Matisse con sus tonalidades rojas en sus obras.

 Antes de entrar a una habitación izquierda hay algo que impacta y es un lienzo grande que parece salir del lienzo como si estas manchas salieran del cuadro, sin hacer más hincapié entras en otra habitación de la que destaco una serie de cuadros con nombres, que a más de uno le sonarán algunos nombres, y descubres que a partir del nombre sacas una frase, y solo pude pensar en el artista creador de estas obras Amondarain y descomponer como el mismo artista hace y formar otro nombre el del artista Mondrian. En esta misma habitación hay otras obras que destacan como el caso de una cadena con unas calaveras a los lados y si lo observamos mejor vemos que realmente es un candado con una cadena, dejándote pensar que es esa condena del hombre a la muerte, esa idea perpetúa de que morirás.

 Siguiendo con el tema de las calaveras continua en otra obra que muestra dos imágenes en un marco con calaveras, algo chocante por el hecho de la aparición de una mujer desnudándose y con una frase impactante que dice en inglés “We were taught to look for Truth, Goodness and Beauty” es como si de repente pensarás que el mundo es bonito y al ver esta obra te choque y pienses en justo lo contrario, es una sensación fría.

 Para finalizar la exposición retomamos la duda que teníamos del lienzo grande que parecía sobresalir, por ciertos momentos parece ser una fotografía pero a mediados que te acercas ves que realmente es un lienzo pintado, a su lado una pequeña torre sostiene lo que vemos en el lienzo unas marcas como si metieras las manos en barros y jugaras con tus dedos dejando estos restos de camino, pero miras al lienzo y ya no es esa idea se te presenta otra de como si todas estas huellas fueran a un lugar en concreto y acto seguido piensas en la idea de espermatozoides luchas por llegar y como algunos en el caso de este lienzo uno, parece que quiere coger otro camino diferente al otro, muchas ideas pasan por tu cabeza pero sin saber realmente cual es, como en muchas obras de arte contemporáneo en esta se nos plantea esta duda de que realmente quería este artista, pero todos los pensamientos son posibles, así es el arte, depende de los ojos que observan pueden llegar a ser espermatozoides como gotas de agua en una ventana que se escurre por el cristal. 

Amondarain, un artista que no solo se centra en un tema en concreto sino que mezcla varios conceptos e ideas, pasando por temas tan marítimos como conchas a temas como la muerte, pero si que encontramos una idea básica y casi presente en la mayoría de obras, los artistas, presente en estas conchas marinas o en estos anagramas, donde juega con artistas. Un artista que se aprovecha de nombres famosos para introducir sus obras y hacerte llamar más la atención.

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