jueves, 10 de octubre de 2013

Caminando de la mano del azar, logró hacer arte

No hay peor ciego que el que no quiere ver, o eso dicen. A lo largo de la historia, muchos artistas, se han empeñado en encerrarse entre cuatro paredes, ajenos al mundo y a lo que les rodea, buscando una musa, una idea, un color, que les lleve a crear arte. Pero... ¿y si el arte no estuviera entre esas cuatro paredes? ¿qué pensarían todos ellos si les dijese que, el arte, puede estar ahí fuera, a disposición de todos, como un regalo que nos ofrece el mundo? Y es que, el arte, también puede aparecer, por azar o por suerte, a cada paso que damos. El problema es, que no somos capaces de verlo e interpretarlo. Sin embargo, Jorge Barbi, en Señales de humo, sí parece ser capaz de comprender que, desde lo mínimo también puede surgir arte. Él camina, mira, observa, se detiene en los pequeños detalles, y establece analogías que le llevan a sus creaciones. Y así es, como surgen algunas de las series fotográficas que se presentan en la Galería Bacelos y que, hasta el día 8 de Noviembre, permanecerán expuestas para todo el que quiera pasarse, y retomar los pasos que, en su día, dio Barbi cuando, caminando de la mano del azar, logró hacer arte.

Producto del juego, de la necesidad y del azar, son algunas de las obras que aparecen en esta pequeña galería. Todas estas series de fotografías , podríamos decir, que son una especie de enormes collages, que reúnen una relación fundamental entre lo natural y lo humano y que, tal y como dice el propio artista: son sedimentos que se forman lentamente como todo lo que se produce sin prisas, por azar, por necesidad, o por juego. Hay cierta semejanza e hilo conductor entre algunas de ellas, pero en sí, no tienen importancia alguna, lo verdaderamente importante está en lo que éstas le producen al artista.

Frente a esta serie, también se exponen otros trabajos pertenecientes a la serie Señales de humo, que dan nombre a la exposición, y en los que aparecen imágenes que tienen que ver con los pasos previos a los trabajos que realizó, o bien a los trabajos que nunca se realizarán. Lo que aquí nos encontramos, es una amalgama de hierros ensamblados, una agrupación de materiales antes de que “algo” tenga forma, son simples objetos que el artista va almacenando. Asimismo, en estas obras, añade una especie de humo, en el sentido de que algo se está perdiendo, destruyendo... como ocurre en el Arte Contemporáneo, donde todo está sujeto a cambio. Ciertamente, no hay mensaje en ninguna de estas imágenes, solo mostrar los trabajos previos a la realización de una obra de arte.

Señales de humo, puede estar sujeta a debate, ¿es o no es arte lo que se muestra en esta exposición? Y aunque, cada uno puede opinar una cosa u otra, para Barbi ese debate no debe interesar, lo que realmente debe cautivar al espectador es, que son cosas de la vida, que forman parte de él, y que quiere compartir con todos aquellos que se decidan por entrar a esta modesta galería de Madrid. Aunque, para todos los que sí crean que Señales de humo es arte... Hermano yo soy testigo no te falta compañero, cuando coges un sendero camina el arte contigo.








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