No hay peor ciego que
el que no quiere ver, o eso
dicen. A lo largo de la historia, muchos artistas, se han empeñado
en encerrarse entre cuatro
paredes, ajenos al mundo y a
lo que les rodea, buscando una musa, una idea, un color, que les
lleve a crear arte. Pero... ¿y si el arte no
estuviera entre esas
cuatro paredes? ¿qué
pensarían todos ellos si les dijese que, el arte, puede estar ahí
fuera, a disposición de todos, como un regalo que nos ofrece el
mundo? Y es que, el arte,
también puede aparecer, por azar o por suerte, a cada paso que
damos. El problema es, que no
somos capaces de verlo e
interpretarlo. Sin
embargo, Jorge Barbi, en
Señales de humo, sí
parece ser capaz de comprender que, desde lo mínimo también puede
surgir arte. Él camina, mira, observa, se detiene en los pequeños
detalles, y establece analogías que le llevan a sus
creaciones. Y
así es, como surgen algunas de las series fotográficas que se
presentan en la Galería Bacelos y que, hasta el día 8 de Noviembre,
permanecerán expuestas para todo el que quiera pasarse, y retomar
los pasos que, en su día, dio Barbi cuando, caminando de
la mano del azar, logró hacer arte.
Producto del juego,
de la necesidad y del azar, son
algunas de las obras que aparecen en esta pequeña galería. Todas
estas series de fotografías , podríamos decir, que son una especie
de enormes collages,
que reúnen una relación fundamental entre lo natural y lo humano y
que, tal y como dice el propio artista: son sedimentos que
se forman lentamente como todo lo que se produce sin prisas, por
azar, por necesidad, o por juego.
Hay cierta semejanza e hilo
conductor entre algunas de ellas,
pero en sí, no tienen importancia alguna, lo verdaderamente
importante está en lo que éstas le producen al artista.
Frente
a esta serie, también se
exponen otros trabajos pertenecientes a la serie Señales
de humo, que
dan nombre a la exposición, y en los que aparecen imágenes
que tienen que ver con los pasos previos a los trabajos que realizó,
o bien a los trabajos que nunca se realizarán. Lo
que aquí nos encontramos, es una amalgama de hierros ensamblados,
una agrupación de materiales antes de que “algo” tenga forma,
son
simples objetos
que el artista va almacenando. Asimismo,
en estas obras, añade una especie de humo, en el sentido de que algo
se está perdiendo, destruyendo... como ocurre en el Arte
Contemporáneo, donde todo está sujeto a cambio. Ciertamente, no hay
mensaje en ninguna de estas imágenes, solo mostrar los trabajos
previos a la realización de una obra de arte.
Señales de humo,
puede estar sujeta a debate, ¿es o no es arte lo que se muestra en
esta exposición? Y
aunque, cada uno puede opinar una cosa u otra, para Barbi ese debate
no debe interesar, lo que realmente debe cautivar al espectador es,
que son cosas de la vida, que forman parte de él, y que quiere
compartir con todos aquellos que se
decidan
por
entrar a esta modesta galería de Madrid. Aunque, para todos los que sí crean que Señales de humo
es arte... Hermano
yo soy testigo no te falta compañero, cuando coges un sendero camina
el arte contigo.
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