lunes, 21 de octubre de 2013

MENTALIDADES CON MUERTES DISTINTAS.


He tardado unos días pensando en que decir
 y cuando me puse delante del ordenador para empezar la critica me sentí como uno de los protagonistas de una historia de un libro que leí hace tiempo, hice amagues de escritora, pero realmente es mi primera critica y la verdad no sabia como empezar y mucho menos cuando estoy bajo la presión de ver esta critica como un trabajo de clase. 
Desde mi punto de vista, me siento cohibida al realizar una critica,  a juzgar desde mi inocencia y a añadir un adjetivo bueno o malo a ese modo en el que se expresa un artista. Así que me centraré solo en lo que sentí y pensé al ver la exposición, "Seda de caballo" de Manuel Vilariño, fotógrafo y poeta gallego, que se encuentra en el Espacio Promoción del arte de la Tabacalera de Madrid,  y al documentarme sobre este artista ya que necesitaba también entender su punto de vista de su obra  y que de una forma u otra se me explicara la exposición puesto que al verla me costó entender lo que estaba observando, excepto unas cuantas fotografías en blanco y negro de espacios naturales que me trasmitieron libertad, melancolía y a pesar de esa tonalidad oscura que da la sensación de tristeza me recuerda el cuadro de Friedrich "El viajero contemplando un mar de nubes" que siempre que lo veo pienso en soledad, pero no una soledad triste sino una soledad que todos tenemos derecho a tener para encontrarnos y conocernos a nosotros mismos.

Cuando llegue lo primero que vi fue un montón de arena apilada formando una montaña y una proyección de una tabla que me recordaba a un tablero de ajedrez donde algunas fichas eran calaveras mientras que escuchaba sonidos de fondo, ahora después de haberme documentado sé que esa montaña amarilla esta relacionada con el condimento,Cúrcuma, que surge en la India, lugar donde estuvo este artista, y nos muestra una naturaleza exótica.

Después la exposición se divide en varios espacios,donde la ambientación del lugar abandonado se relaciona en general con el significado de esta obra que es la perspectiva desde una naturaleza muerta ,cada espacio representa algo y alguna época de la vida del autor. Entre estos esta el políptico de la obra "Paraíso Fragmentado" que nos enseña una muerta colorida gracias a varias especias dándole menos importancia a la muerte de los animales.
También el políptico "Cabezas/Sueños" donde aparecen varios tipos de aves mirando fijamente y de forma penetrante al espectador queriendo demostrar individualidad en sus pensamientos o deseos al igual que los hombres.
En otra habitación hay varios bodegones donde cada uno tiene una vela encendida y un objeto diferente en cada bodegón queriendo explicar el fin y el paso del tiempo de la vida llegando a la parada de la muerte.

Una muerte que en casi la mayoría de culturas se enseña como algo no deseado o prohibido , pero que se les olvida mencionar que tarde o temprano llegaremos a esa ultima parada sin billete de vuelta, sin enseñarnos como afrontar ese estado. Y una vez más el ser humana demuestra que a pesar de todos las reglas impuestas por la sociedad, de las miles de tradiciones existentes, de los muchísimos prejuicios que nos invaden; cada individuo es único y a pesar de ser criado o de nacer en una sociedad donde ya están predispuestas muchos aspectos de su vida, el hombre entiende los aspectos que forman la vida de manera distinta y que a diferencia de los animales, que son de muchísima admiración por este autor, tenemos la virtud y la habilidad de poder demostrar al resto de hombres como cada uno tiene una visión diferente de la vida.

Crítica de la Exposición de Manuel Vilariño por Pamela Piedrahita.

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