Desolados por el arte
Crítica “La casa desolada”LME Florentino Diáz.
Andrea Ferruz Tudela
En la antigüedad clásica, los griegos y romanos fueron los
primeros en reflexionar sobre el arte aportándole un carácter de habilidad o
destreza del ser humano. Siglos más tarde con el Renacimiento y gracias al
cambio de mentalidad, se empezará a distinguir entre el arte y los oficios. Durante
todo este tiempo se relacionara el arte con la belleza pero
poco a poco iremos avanzando y despojándonos de esta idea,
pasando por el marienismo, el rococó… hasta llegar al arte contemporáneo que
rompe con todos los esquemas que han existido y se basa en ser un acto
comunicativo entre la obra con el espectador.
Y esto es lo que intenta Florentino Diáz con su actual
exposición “La casa desolada” LME, en la galería astarté. Florentino nos
comunicará a lo largo de toda la exposición su posición frente al actual estado
de España, tanto política como socialmente. El título alude a la novela de Dickens “La casa
desolada” en la que hay un deterioro moral y una decadencia social, por el mal
funcionamiento de la política británica.
Este artista esta acostumbrado a utilizar elementos
cotidianos, pero esta será la primera vez que cambian de significado, con un
gran peso de experiencias propias y de visión de futuro. Así pues podemos
dividir esta exposición en dos; el antes y el después de la crisis en España,
en la primera aparecería la seria “En aquellos tiempos...”que son fotografías en
blanco y negro de habitaciones o despachos elegantes en los que hay incrustadas
grapas lo que nos transmite la sensación de esplendor y esto es contemplado por
una cabeza, la cabeza de Mortadelo.
La segunda etapa sería la perteneciente a la actualidad la
etapa de la crisis producida por el boom
de la burbuja inmobiliaria. El artista
cacereño criticara esta situación con unas pequeñas habitaciones hechas con
madera y productos reciclados, veremos todo el rato alusiones al gran
porcentaje de paro y a la fuga de cerebros que esta sufriendo España y lo vacías y desoladas que se quedan esas casas
cuando sus huéspedes se van .Estas obras nos recuerdan a las habitaciones de la
pensión 13 Rue del percebe en la que vivían Mortadelo y Filemón, esa pensión
llena de gente nada corriente, que se cae a pedazos, tan caótica y peculiar. También
podemos observarlo “santuarios” una piezas realizadas a base de caucho y metal
que el artista identifica con el hogar.
Florentino utiliza en todas sus obras material reciclado,
pero este tipo de obras que encontramos en esta exposición no son pensadas en
el momento. El artista no va caminando por la calle y al ver las viejas puertas
del hotel Palace de Madrid se le ocurre que con ellas hará este tipo de obras.
Aunque no lo parezca en absoluto hay una reflexión y las piezas no están colocadas
porque sí unas pegadas a otras. Pero por mucha reflexión que haya habido
anteriormente a la hora de realizarlas, el mensaje inicial en muchas de ellas
se difumina hasta llegar a desaparecer, esto puede ser tal vez porque el
artista no halla sabido como encauzarlo o a la hora de explicarlo no sea
demasiado claro. Por lo que son unas obras tan enrevesadas que no captarán a un
público demasiado amplio, y que las personas que asistan y les de la misma
sensación que a mi no la recomendarán. Porque ya es hora de que avancemos más
allá y pasemos esta etapa de querer criticar todo lo que nos rodea si nadie nos
entiende, eso no nos sirve de nada, será mejor cambiar la forma y conseguir que
la gente comprenda lo que queremos expresar y pueda decidir si le gusta o no.
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