Critica de Edgar Cárdenas sobre José Ramón Amondarain Amar Gana
Después de un día de intenso frío abrí las puertas de la galería Max
Estrella a una exposicion de José Ramón Amondarain denominada Amar Gana, al entrar y observar a mi
alrededor me dio una sensación veraniega, empecé caminando mientras miraba ese
conjunto de diapositivas compuestas por conchas y moluscos y al bajar la mirada
observe que debajo de cada una había los nombres de tantos artistas conocidos
como Bleckner o Duchamp, como si de retratos se tratase, algún tipo de relación
entre el artista y ese mundo marino pero sin olvidar esos artistas que han
influido a José Ramón Amondarain como Picasso, homenajeado en su obra Tiempo y urgencia en el 75 aniversario del Guernica. J.R.Amondarain
utiliza la fotografía no como una imagen captada por una máquina sino como
como él dice “Una técnica pictórica más”
Amondarain juega con el espectador desde el momento de dar
el primer paso a la galería, solo necesitas mirar esa puerta transparente de
cristal que nos da la bienvenida y ver en blanco su nombre y las palabras “Amar
Gana”, curiosamente Anagrama al revés, detalle que te no aprecias hasta entrar
en una sala llena de ellas, cinceladas en lápidas, una serie de artistas que
Amondarain les da su propia frase, hecha de ellos pero no realizadas por los artistas
como “TIENTA PASION-ANTONI TAPIES”. No solo Amondarain dedica su primera exposición
en solitario a la escultura y la fotografía si no también a la pintura con dos
grandes lienzos en oleo en escala de blancos, grises y negros, admirables, no
solo por su contenido si no por su gran realismo visual que a simple vista
parece una fotografía de grandes dimensiones. En la misma sala pero solitaria
en la pared encontramos una escultura realizada en poliéster verde, escrita en
ella J.F.K. y JEFF KOONS, otra vez el autor donostiarra realiza ese juego de
palabras que esta vez dan como resultado a dos conocidos estadounidenses (John Ftizgerald Kennedy) político
y J.Koons un inversor de wall street y posteriormente artista.
No es verdad que se nos enseñó a buscar la verdad, la bondad
y la belleza, pues esa es la frase que dedica Amondarain en una de sus obras “We
were taught to look for Truth, Goodness and Beauty” valores que desde la antigüedad
de Platón se han ido infundado y que muestra en su obra compuesta por dos imágenes
una de un paisaje verde y otra de una anciana, tan diferentes pero ¿por qué no tan
iguales?, fijándote en esas dos imágenes además ves el marco que las rodea, gris
y lleno de muerte, calaveras que sobresalen como si quisieran dar infundir
terror al espectador pero no solo el autor donostiarra muestra esas calaveras, también
en otra escultura compuesta por dos calaveras unidas por un candado que
recuerda esa frase archiconocida, que puede ser terrorífica, de “Hasta que la
muerte nos separe”
José Ramón Amondarain nos demuestra que llega a controlar tres
grandes técnicas como son la fotografía, la
pintura y la escultura; un artista contemporáneo que ha expuesto en los mayores centros
de arte como en la colección Coca-Cola, donde nos mostró también sus hazañas
con trabajos vídeo gráficos, hasta pasar por MACA. En mi opinión el artista easonense
quiere que el espectador juegue con las obras y que interactúe con ellas, no
narrar una historia sino hacer algo diferente, dejar a un lado esa seriedad de
la madurez y volver a ese juego de la infancia de ver, tocar y luego pensar y
que te llegue a la mente esa exclamación de “ah puede ser…”. Esa sensación de
que alguien que no conozco me haga recordar ese pequeño trozo de mi infancia de
coger conchas por la playa y de jugar con las palabras, para mí se merece el
nombre de artista.
No hay comentarios:
Publicar un comentario