miércoles, 2 de octubre de 2013

¿El arte por el arte es arte al cuadrado?

-Por Miriam Almohalla.

Encontramos la exposición “Amar Gana” de J. R. Amondarain en la galería Max Estrella de Madrid. Se trata pues de una exposición de índole conceptualista que bien puede proponernos un pequeño recorrido por el arte moderno. Este es el punto común que vemos a lo largo de toda la producción de Amondarain, con reproducciones y estudios sobre, por ejemplo, obras tan emblemáticas como el Guernica. Volviendo al conceptualismo, etiquetamos así la exposición porque se trata de una serie de ideas que representan por medio de pintura, fotografía y escultura, a artistas del pasado. Entendemos el arte conceptual como la forma más escéptica del mismo, pues la representación de conceptos no pretende ser visualmente atractiva y las piezas de este calibre llegarán a ser cuestionadas. Para aclarar esto en el siglo XX Sol Lewitt dirá que “el arte conceptual es bueno solo cuando la idea es buena”.

En la exposición nos recibe una sala alargada con dos paredes laterales en las que vemos colgadas la colección “conchas”, fotografías sobre aluminio debajo de las cuales encontramos el nombre de un conocido artista. Llega así Amondarain a olvidar la obra de arte y centrarse en convertir al propio artista en un  concepto representable fotográficamente. Así vemos como los moluscos tienen relación con los artistas (porosidad e informalismo en el caso de Tàpies, moteado en Lichtenstein). Siguiendo por la sala lateral volvemos a encontrarnos con una serie que sigue el mismo camino. En este caso se trata de “Amar Gana” anagrama que dará título a la exposición y nos anticipa que veremos en esta sala. Se tratará de una serie de relieves en acrílico donde podremos leer el nombre del artista y un anagrama del mismo, así por ejemplo el artista pop Andy Warhol irá acompañado de la inscripción “hold any war” y el ya mencionado Tàpies será “tienta pasión”. En la misma sala vemos una fotografía aérea del “Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofia”, en la que se ha colocado sobre el patio central una masa escultórica negra de forma casi geométrica. Esto llena el vacío quedando visibles la parte construida del museo y en el centro la masa. Vemos también un tubo de metacrilato sobre el que se apoya una especie de vasija que parece esté vertiendo pintura, se trata de “poner en el fondo” reflexión sobre la técnica del artistas que nos puede recordar al dripping de Jackson Pollock. Vemos en la misma sala “Verdad, bondad y belleza” óleo sobre lienzo de tonalidades dentro de la escala de gris que seguirá la línea de la anterior obra y nos recordará una masa “viva de pintura”. Por último de este espacio mencionaremos “Segunda Piel” se trata de dos fotografías enmarcadas de la artista suiza Pipilotti Rist, en las que vemos temas frecuentes en su producción como el desnudo femenino y la sexualidad. Pasando a la última sala encontramos el lienzo “Entreacto” y una escultura. Esta última es un bloque de poliéster blanco rectangular en cuya parte superior vemos el relieve del lienzo que tenemos de frente, una masa de pintura sobre la que vemos pinceladas, volviendo a la cuestión de la técnica del artista.

Cabe resaltar el carácter minimalista (sin olvidar el conceptualismo) marcado por esas esculturas de poliéster blanco que podríamos decir son lo que son y nada más. A lo largo de su producción vemos el minimalismo como recurso muy usado y es que todo lo expuesto nos muestra lo que quiere decir sin decoraciones ni florituras superfluas. Esta es pues la producción de Jose Ramón Amondarain, basada en el concepto de artista tanto desde los grandes nombres a lo largo de la historia del arte representados como el intento de plasmar técnicas pictóricas.


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