miércoles, 2 de octubre de 2013

Distintas formas, una unidad

Inés Flórez Lancha
 
“We were taught to look for truth, goodness and beauty” es una de las frases que Jose Ramón Amondaraín nos quiere transmitir en su exposición. En esta ocasión aclama la verdad, el bien y la belleza como aquello que el hombre busca en la vida. Ésta y otras referencias a Andy Warhol, Pollock, o Bruce Nauman forman parte de las obras expuestas en  la galería Max Estrella. A través de sus obras, este artista nos demuestra sus distintas facetas en el arte, como fotógrafo, pintor, constructor, e incluso escultor. Estudia las distintas posibilidades de la pintura, a través de ideas instantáneas, ideas que pueden no llevar a ninguna conclusión, y utiliza la fotografía como un medio de prueba, de estudio, y de investigación, comprueba como una cosa puede tener dos caras, como el arte se convierte en una “puerta abierta” al espectador y a la creación. Se trata de un acercamiento a distintas formas, otra forma de ver y considerar la obra.

 

Amondaraín nos propone una nueva forma de visualizar el arte, crea un paralelismo entre la pintura y la escultura en una misma obra, así en una superficie plana es capaz de recrearnos una tercera dimensión, transformando la pintura en un mero objeto, con esto trata de transmitirnos que la pintura no sólo se trata de una forma plana, así como la escultura no sólo es volumen. Conjuga ambas artes y crea una magnífica obra de arte cargada de desconcierto pero también de curiosidad e inquietud, introduciéndonos en cada uno de los escenarios rompiendo todos nuestros esquemas, y llevándonos a cuestionarnos sobre aquello que nos quiere transmitir, y sobre todo lo que se puede incluir  en el término “arte”.

 

Ésta exposición también consiste en la utilización de una serie de objetos, y la valorización de cada uno de ellos de forma individual pero también como parte de un conjunto, de una misma idea. Así como las calaveras unidas con un candado se convierten en algo más que lo que son en sí mismas, o como un objeto como puede ser un jarrón se  transforma también en arte, mostrándonos como el papel importante de sus esculturas también se encuentra en el soporte. Esboza la idea de construcción, con la referencia al Museo Reina Sofía de Madrid, o con los anagramas grabados en placas  de yeso, creando un mismo arte de distintas formas, una heterogeneidad en sus obras que forman parte de un mismo todo.

 

Grandes pensadores, artistas y personajes de la historia también tienen su hueco en esta exposición, y es que son varias las referencias que el artista hace en sus distintas obras. Picasso, Lichtenstein, Polke o incluso el presidente John F. Kennedy, son recordados en estas salas, casi como protagonistas de cada fotografía. Resulta inquietante pensar como una serie de fotografías de moluscos y especies de mar,  pueden tener una comparación con éstos grandes hombres de la historia, ¿puede ser el color, lo que nos transmiten, o simplemente es una coincidencia? Sea como fuere la obra queda así completa, trasmitiendo esa pregunta al espectador, creándole esa duda desde que entra a la exposición hasta que sale de ella.

 

Jose Ramón Amondaraín nos muestra en esta exposición, como el arte no es algo cerrado, y ya consagrado, si no que existen varios medios de crear una obra de arte, y como uniendo diferentes formas puede surgir una misma unidad, así, la escultura, la pintura, la fotografía, y la instalación se conjugan enseñándonos como el arte es también una forma de estudio y una prueba de distintas posibilidades visuales o como la obra adquiere su carácter artístico por sí misma.

 

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