miércoles, 2 de octubre de 2013

MARIO BROS BUSCABA A LA PRINCESA Y YO A MI RAZÓN.


MARIO BROS BUSCABA A LA PRINCESA Y YO A MI RAZÓN.


Crítica de la exposición de José Ramón Amondarain por Andrea Morales.

Para un día caluroso como ha sido hoy, día 1 de Octubre que puede haber mejor que adentrarnos en el complejo y refrescante mundo que nos ofrece José Ramón Amondarain, un mundo en el que se nos oferta la satisfacción de sentir el mar en alguna ocasión, un mundo en el que no sepamos con exactitud donde nos hallamos y un mundo que nos haga reflexionar sobre lo visto y lo vivido en estos mundos, porque Amondarin ha conseguido causarnos nuevas experiencias haciéndonos usar exclusivamente el sentido de la vista y utilizando eso a lo que algunos llaman razón.

Ahora bien, centrémonos en intentar transmitiros ese algo que os incite a explorar estos mundos; la exposición de J.R Amondarain, que situación más compleja... Cuando entre mi primera sensación fue exclamar en mi interior “¡OH DIOS DONDE NARICES ME HE METIDO!” pero fue dar dos pasos, mirar hacia ambos lados y sentir que me había teletransportado a la playa, cogiendo alguna que otra caracola, si caracolas es lo que había fotografiado el autor, ¿Porqué caracolas? Pues muy sencillo, las caracolas debajo del mar desprende cada una un sonido diferente como si nos dijesen un mensaje oculto, y eso es precisamente lo que transmite Amondarain un mensaje encriptado que se produce cuando conectas las caracolas con los nombres de artista como Picasso, Matisse, Dumas, Liechtensein y muchos otros...

A continuación, una vez entendido este complejo acertijo que nos ha propuesto el autor, sigo vagando por el pasillo, como si siguiese aun en esa playa que me ha ayudado anteriormente, pero de repente ocurre algo que me desconcierta he vuelto a viajar pero no se a donde, no entiendo lo que me propone ahora, intento avanzar como si no lo hubiese visto para al avanzar me encuentro una pieza muy similar, como diciéndome “Que no me puedo dejar nada atrás para pasar al siguiente mundo”, entonces me da por pensar y si lo que nos muestran estas dos grandes piezas que parece que le ha añadido pegotes de algún material me esta llevando a la luna, no sabía que pensar y seguí para adelante, ahí es cuando encontré la respuesta a todas mis preguntas, me encontré con que Amondarain había recopilado el nombre de otros muchos autores, y había combinado las letras formando frases como por ejemplo: “DORA MAAR lo transformo en DAR O AMAR”, “ANTONI TAPIES lo transformo en TIENTA PASIÓN” nos estaba recreando una serie de anagramas no muy complejos, a simple vista solo ves una frase y un artista cuando te fijas, ves la autentica realidad, ambas cosas nos dicen lo mismo, al igual que las caracolas nos imparten los mismo que las dos grandes placas, José Ramón Amondarain, lo único que nos muestra son diferentes formas de ver la realidad, haciéndonos jugar a una especie de videojuego mental en el que finalizas el juego cuando has hallado tu razón, cuando has unido todos los cabos sueltos (esos cabos sueltos serían las obras a simple vista sin relación alguna, razonadamente varias obras han formado una única composición artística).

Por último mencionar esos elementos tétricos decorativos, expuestos como si nos indicarán las vidas que nos quedan en el videojuego virtual propuesto por José Ramón Amondarain. MARIO BROS BUSCABA A LA PRINCESA Y YO A MI RAZÓN.

Dicho esto y finalizada la exposición, volvamos a nuestro día caluroso de Octubre,con una diferencia que montaré mi propio juego virtual ejercitando mi mente, buscando mi razón, como pienso que Amondarain ha propuesto, porque no solo tenias que realizarte en la Galería sino también fuera de ella.



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